(Cuentos de santiago) |
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Erase una fábrica de personas felices. Un día, hicieron reingeniería y para rebajar costos dejaron de hacer la felicidad de cuerpo entero y empezaron a hacer caritas felices. :o) Claro, las dichosas caritas se elaboraban en medio de una labor árdua, penosa y complicada, porque no es fácil tener contenta a la gente. Y cada vez que el optimismo estaba de moda, los empleados tenían que trabajar el doble. Un día hicieron una encuesta y la gente dijo que sería bueno ver de vez en cuando caritas tristes, porque la vida no es todo color de rosa. Entonces empezaron a producir caritas tristes también. :o( Pero el mercado era muy cambiante y unas veces la gente pedía caritas felices, y cuando se aburrían, se ponía de moda la carita triste. Hicieron más reingeniería y redujeron la nómina sin que importara para nada las caritas tristes de los empleados despedidos. Siguieron haciendo reingeniería y ahora producen un solo modelo... ( Y cuando la gente quiere una carita feliz, simplemente le da la vuelta y ya... ) |